THE SPECIALIST

marzo 21, 2009

En 1961 se realiza el juicio de Adolf Eichmann con la esperanza de llevar a la maldad ante la justicia y castigarla debido a su propia naturaleza. Sin embargo, no fue esto con lo que se encontraron.

En el documental, más bien vemos a una persona como cualquier otra, a excepción de su gran afición por contribuir a que las cosas sean eficientes (tal y como lo describe Hannah Arendt). Eichmann habla todo el tiempo de su desconocimiento de lo que ocurría en los campos y que él simplemente se encargaba del tranporte.

Hannah Arendt comenta que hay hechos que incluso Eichmann ha olvidado. Como el hecho de que la Solución Final al problema judío derivara de un programa de eutanasia aplicado por Hitler antes de que comenzara la guerra.

Para Hitler, ejercer la eutanasia sobre personas con problemas mentales era otorgarles el beneficio de una muerte sin dolor. La muerte por gas no sólo era práctica en el sentido en el que permitía matar a mucha gente al mismo tiempo. Sino que también, dentro de la estructura nazi permitía un desarrollo de ideas que se alejaban de la conciencia de sus integrantes. Al final, estaban dándole a todos los judíos el beneficio de una muerte sin dolor, beneficio que era exclusivamente alemán.

Bajo este precepto, Hannah Arendt comenta que Eichmann pierde el control en el juicio ante la acusación de un testigo en el que menciona que Eichmann mató a un muchacho a bastonazos. Finalmente se desechó esa acusación. Para Eichmann era algo inconcebible.

Se menciona repetidas veces la conferencia de Wannsee, en la que altos mandos nazis se reúnen a discutir los métodos para la Solución Final y a la que Eichmann asiste. En esta conferencia Eichmann es el de menos jerarquía y cumple las funciones de un secretario. Se comenta que por entonces Eichmann debió sentir un gran alivio ante el entusiasmo de los participantes al discutir la Solución Final. Él simplemente seguía órdenes de todos aquellos que estaban por encima de ellos, se lavaba las manos.

Este documental es una muestra del cuidado que debemos tener ante los demás y una clara muestra que la maldad en sí, no es como nos la muestran. Quizá ni siquiera existe de esa manera tan absoluta y total. Entonces, ¿cómo es que una persona ta alérgica a la violencia como de repente lo muestra Eichmann es capaz de cooperar para el asesinato de millones de individuos? El experimento Milgram es un intento de responder a esa pregunta. En lugar de explicarlo, prefiero mostrarlo. Esta es una versión nueva del experimento, con nueva simplemente quiero decir que se realizó hace poco, con resultados sorprendentes. Al menos, lo son para mí.

El entorno es importante. Hitler lo sabía y por eso detuvo el proceso de eutanasia que comenzó antes de la guerra. Sabía que un ambiendo de confusión y muerte le permitiría actuar con más libertad y mucho más radicalmente. El experimento de la cárcel de Standford retrata cómo es que el entorno influencia a las personas extremadamente y cómo se pueden transformar personas comunes en autores de grandes atrocidades.

Antes de ver este documental, ya había tenido ocasión de ver partes del material del juicio de Eichmann en otro documental llamado Stalags. Stalags se refiere a los campos de prisioneros de guerra. Paralelamente al juicio de Eichmann en Israel, surgen una serie de cuadernos pornográficos en los que se mostraba a mujeres oficiales de la SS abusando sexualmente de los prisioneros. Los prisioneros eran pilotos de la fuerza aerea americana. Este es el inicio del documental:

Este documental se presenta como una visión interesante por parte de las víctimas del holocausto, pero principalmente de los hijos de dichas víctimas o los nietos. A continuación, el director rastrea al editor de los Stalags, quien habla brevemente de la fórmula del contenido de un Stalag.

Un soldado israelí, habla de la relación que sostiene con una descendiente de un nazi.

En las escuelas israelís y en las visitas a los campos, se menciona a R. Tzenik, autor del libro La Casa de las Muñecas, una obra de ficción en los campos de concentración. Les dejo el argumento:

Daniella vive con su hermano y sus padres bajo la opresión del holocausto nazi. A los catorce años los nazis la destinan a la División del Placer, donde la degradación de la mujer es el pan de cada día. Pero Daniella vive con la ilusión de encontrar a su hermano mayor, del que cree que ha sido enviado a los Campos de Trabajo y al que considera demasiado débil para soportar las torturas. Lo que ella no sabe es que un General lo salva porque lo quiere como médico personal.

A pesar de ser una obra de ficción, se cita continuamente en las escuelas y el director se pregunta por qué. Al fin y al cabo los Stalags son lo mismo sólo que ilegítimos. A continuación, una secuencia que habla de ello:

Stalags también habla del pensamiento social en los años sesenta que surge a partir del juicio de Eichmann en el que los testigos hablaban de como habían perdido a todos sus familiares. A partir de entonces surge la pregunta, ¿por qué tú sobreviviste y ellos no? ¿Qué hiciste para sobrevivir? Se genera un cuestionamiento de la misma sociedad judía para sí misma. También debido al conocimiento en el que judíos ayudaron a la misma destrucción de su pueblo.

NOCHE Y NIEBLA

marzo 21, 2009

NN

“La violencia no debe mostrarse, sólo sugerirse”. Estoy casi segura que fue Sófocles quien dijo estas palabras. ¿Cuál era la mejor forma de abordar un tema como el holocausto cuando aún estaba fresco en la mente del mundo? No podríamos negar la brutalidad de los hechos, pero era necesario ponerlo en un nivel de sombras, para entender la verdadera atrocidad frente a nosotros. En un mundo donde todo es imagen, ya nada lo es.

Por primera vez se exponen imágenes de los campos de concentración y se explica visualmente el funcionamiento y fin de los campos. El documental nos pone en la cara lo que muchas personas se negaron a ver y sin embargo no lo hace burdamente.

Podríamos hablar de este documental, como algo muy inocente, que busca en medio del terror, un villano, una maldad absoluta. Sin embargo, ¿cómo calmar los propios ánimos? Ante un paronama tan desesperanzador como lo es cualquier guerra, ¿cómo infundirnos un poco de esperanza? ¿Cómo lograr que sobreviva la fé en la humanidad?

En el documental, tenemos una visión de los campos de concentración que se alzan como un templo a la memoria y una fría advertencia. Incluso el alambre de púas se ha vuelto un icono representativo del hoocausto judío. Desde los campos tenemos una vista del resto del mundo a través del alambrado, y aún así reina un ambiente más bien ceremonial. Incluso, el tiempo parece transcurrir mucho más lento. Es parecido a la sensación de una iglesia, aun cuando se escuchan los juegos y el alboroto afuera, parece que dentro el ambiente es protegido por un muro transparente.

Las imágenes lentas y cuidadas de los campos en abandono, se mezclan con imágenes de archivo recolectadas por el personal nazi como registro de la milicia, probablemente con el fin de informar sus avances. Las imágenes de archivo gozan de una lejanía y frialdad impresionante. No hay una presentación de hechos historicos el fin del documental es preservar la memoria y hacer una advertencia. La mezcla del material de archivo con la imagen “actual” de los campos  tiene un significado importante para mí. Si bien todo eso ya pasó, sigue ocurriendo. Existe la posibilidad y eso es aterrador. 

Esta alternancia se combina dentro de la estructura de la misma manera, vamos y venimos al pasado, pero seguimos aquí. Los hechos van penetrando en la memoria con resultados francamente conmovedores. 

El inicio es tranquilo y comienza con cuidado, sin demasiadas sopresas. Nos vamos adentrando en el proceso de creación de los campos y de su ocupación. La construcción de una nueva rutina a la que nadie puede acostumbrarse. El “no saber “ eterno. Es un círculo en el que nadie sabe nada, o por lo menos, finge que no. Porque no saber nada te vuelve menos responsable. Un idiota es menos responsable que alguien que sabe y no hace nada aún si su vida está en riesgo.

¿Quién es responsable? Aunque tal vez, ¿quién no lo es? Todos tienen por lo menos un pequeño átomo de responsabilidad. Tan sólo por saber, por huir, por callar, por no pensar… Parece inconcebible que la atrocidad sea un secreto, pero si no lo fuera ¿seguiría siendo atroz?

Todo lo vemos a partir de un punto de vista detenido en el tiempo asombrado por el pasada y alerta ante la posibilidad de que vuelva a ocurrir. El recurso primordial en el sonido es el audio, con el voice over escuchamos todo lo que ocurrió, es una guía que nos explica y nos adentra en lo cotidiano y terrible de un campo de concentración.

Los gritos de los hijos de Edipo son más terribles que la vista de un niño muriendo en escena. Así como el cabello, los lentes y los peines son más atroces que miles de imágenes. Damos por hecho que estas cosas son parte de un cuerpo, de un individuo. Esas cosas que no se prestan porque no le serían de utilidad a nadie más, y sin embargo, son despojados de todo y conducidos a un lugar de preguntas sin respuestas. O con respuestas que nadie quiere escuchar.